El SDA es una alteración en la capacidad de atención y concentración que se manifiesta en personas con inteligencia normal, es trastorno neurobiológico del desarrollo y por ende tiende a ser crónico, es decir, la primera vez que aparece es en la infancia e incluso en un 60% de los casos persiste también en la adultez. Todo dependerá del tratamiento recibido, esto hará que en la adolescencia existan menores dificultades y mayores compensaciones.
Lo que es grave es llegar a la adolescencia y presentar SDA sin haber sido nunca diagnosticado antes, ya que hoy en día existen muchos profesores que desconocen este problema aún viendo que sus alumnos se muestran:
Hiperdistraídos
Rendimiento escolar bajo
Escazo autocontrol sobre su desempeño
Este déficit puede además estar asociado a hiperactividad (personas activas, inquietas y nerviosas), o hipoactividad (personas pasivas, fatigadas y con poco interés). Estos casos deben tener un seguimiento diario, para gestar un orden de trabajo y estudio, en estos casos el aprendizaje de técnicas de estudio favorece el propio aprendizaje. En todas las edades el tratamiento puede ser farmacológico y/o psicológico.
Los adultos con TDA tienen dificultades para sostener la atención, regularla y suelen sentir la necesidad de mantenerse activos.
Un ejemplo, Thomas A. Edison:
Inquieto muy conversador, con desórdenes de conducta en su primera infancia, incapaz de recibir la instrucción educativa de la época, ningún maestro pudo con él.
Fue considerado como “no educable”, en esa época sinónimo de “tonto”.
Este personaje es quien invento la lámpara o bombilla incandescente. Inventó también el fonógrafo, el kinetoscopio, el telégrafo impresor, el micrófono de carbón, la- dinamo generadora de corriente directa, etc.
Thomas A. Edison es un claro ejemplo de que el TDA no debe ser asociado con discapacidad.
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